Comparte en Facebook Twitter Google+

Podcast de Styde

En este nuevo podcast voy a hablar sobre las 2 formas en que podemos afrontar una nueva actividad y perseguir una meta u objetivo, utilizando como referencia una fábula de la cultura popular.

 

Material Relacionado

Borrador del podcast

Todos conocemos la fábula de La Liebre y la Tortuga, yo recuerdo haber leído esta fábula en varios libros, incluyendo libros escolares e incluso haber visto un par de adaptaciones animadas en la TV, es un cuento en apariencia muy sencillo: una tortuga y una libre comienzan una carrera, la liebre arranca a correr a toda velocidad mientras que la tortuga por supuesto avanza muy despacio, pero contra todo pronóstico la tortuga gana la carrera porque la liebre super confiada se queda dormida a mitad de camino.

¿Cuál crees que es la moraleja de esta historia? Quizás como yo y el resto de las personas sobre el planeta tierra, pensaste que la historia se trataba de la liebre: sobre no confiarse y no subestimar al contrincante. Quizás te proyectaste como la liebre en la historia. Pero ignoraste a la tortuga. Todos la ignoramos; sin embargo yo ahora creo que la historia se trata de éste personaje: que con su perseverancia, paso a paso, poco a poco pero de forma constante, sin distracciones, sin ínfulas de superioridad e ignorando las risas y burlas de terceras personas, logra comenzar y terminar la carrera.

Muchas veces cuando quieras comenzar una carrera y llegar a una meta, pueden haber junto a ti cientos de liebres, puede que algunas ni siquiera comiencen la carrera, puede que otras se duerman a mitad de camino o muchas terminen antes que tú o puede que no haya ninguna liebre y que seas tú nada más, frente a una meta que parece lejana e inalcanzable, pero si aplicas la filosofía de la tortuga y simplemente das un paso cada día, avanzas un poco cada día, sin quedarte dormido pero tampoco sin pretender que llegarás a la meta en un santiamén… Si simplemente comienzas hoy y avanzas poco a poco, en menos de lo que esperas lograrás lo que te propones.

El otro día alguien me preguntaba en Twitter: Duilio, ¿Cómo puedo ser un mejor programador? La respuesta es más sencilla de lo que crees: estudia, aprende y practica un poco cada día.

Muchas personas, por ejemplo, se quedan en la discusión sobre si hay que ir a la universidad o no, los detractores argumentan que no vale la pena ir a la Universidad porque en 5 años cuando te gradúes no serás un “experto” de la programación ¡Por supuesto! Porque no hacen falta 5 años sino 10 o quizás 15 para realmente convertirte en un gran programador: es imitando a la tortuga y no a la liebre que se llega a ser un gran programador. En otras palabras: es un maratón, no una carrera.

De hecho ahora que lo pienso la historia no se trata de la tortuga ni de la liebre, se trata de proyecciones. ¿En cuál personaje te proyectas tú? Muchos nos proyectamos en la liebre, en esa persona que comienza una actividad con el mayor de los entusiasmos y apuros para dejarla a un lado o estrellarse a mitad de camino, hay otros que toman un camino más conservador que algunas veces llega a parecer risible pero que la historia ha demostrado una y otra vez que funciona.

Si no te gustan las fábulas y quieres estudios más serios, puedes revisar el libro The Outliers escrito por Malcolm Gladwell en el cual el autor introduce este concepto de las 10 mil horas: hacen falta 10 mil horas de práctica deliberada de una actividad para llegar a ser un maestro en ella, esta idea también es mencionada por Cal Newport en Deep Work, y aunque es cierto que hay debates sobre si esta teoría es cierta o no, indudablemente hace falta practica y dedicación constante durante un tiempo considerable para dominar una actividad como la programación, aprender otro idioma, tocar un instrumento musical, jugar ajedrez de manera profesional, etc. En actividades como éstas, el esfuerzo constante a largo plazo triunfará sobre cualquier ánimo pasajero.

Así que te invito a que comiences hoy a aprender algo que te guste y si en algún momento sientes que vas como una tortuga, es porque quizás lo estás haciendo bien.

Regístrate hoy en Styde y continua mejorando tus habilidades: ver planes.